En Portada

1996 – LAMBDA 130: el año y la máquina que cambiaron la impresión fotográfica profesional en España

2 Comentarios

Dice la canción que 20 años no es nada, pero no es menos cierto que es tiempo suficiente para que pasen muchas cosas. A nivel personal hay gente que llega y otra se va; profesionalmente hay ideas que funcionan mejor y otras que te pueden arruinar un negocio; en lo social pasamos por crisis económicas y políticas… 20 años no es nada pero también puede ser media vida.

Sin ir más lejos han pasado ya más de 20 años desde que llegó a España la máquina LAMBDA, llamada a cambiar para siempre los procesos de trabajo que se habían mantenido desde los inicios en el sector de la impresión fotográfica. Podemos decir orgullosos que esta máquina llegó de la mano de Lumennet.

En todo este tiempo nos hemos mantenido como laboratorio de impresión fotográfica de referencia para grandes marcas y fotógrafos profesionales. Creemos que ha llegado el momento de echar la vista atrás y tratar de aportar nuestra experiencia y conocimiento al sector. Para ello hemos decidido lanzar ENLARGER MAG, nuestro blog/revista digital donde nos esforzaremos en publicar contenido de interés que aporte valor a las necesidades de nuestros potenciales clientes.

Publicaremos un artículo más o menos breve todos los miércoles y un artículo que analice algún tema en profundidad los primeros lunes de cada mes. Nos gustará contar con expertos y tratar asuntos relacionados con la fotografía, la decoración de interiores y el punto de venta sin necesidad de centrar la atención en nosotros mismos, pero en esta primera entrega, y sin que sirva de precedente, comenzaremos con la historia de la evolución de Lumennet y cómo fuimos pioneros en el paso de la impresión analógica a la digital.

Si os interesa el tema estad atentos, esta será la primera entrega de una serie de publicaciones relacionadas con este tránsito de lo analógico a lo digital. Contaremos con entrevistas a fotógrafos y recordaremos antiguos métodos de trabajo en contraposición con los nuevos.

Pero, ¿cómo empezó todo? Como pasa siempre, el mundo cambiaba, nuevas oportunidades surgían y con ellas nuevas necesidades.

 

 

¿DÓNDE ESTÁN LOS NEGATIVOS?

A principios de los años 90 la informatización comenzaba a abrirse paso en todos los ámbitos de la sociedad, especialmente desde el punto de vista laboral con el fin de mejorar la eficacia y productividad de los procesos de trabajo.

El campo de la fotografía no iba a ser distinto y pronto los fotógrafos y clientes dejaron de traernos sus imágenes como lo habían hecho hasta entonces. No, no es que dejasen de venir, sino que venían con las fotografías metidas en soportes muy distintos a los que tradicionalmente se habían estado utilizando. Hasta entonces para la impresión de una fotografía se hacía indispensable la existencia de un negativo o en su defecto de una diapositiva, la cual tenía que ser convertida en negativo de manera previa a su impresión.

En esta situación los clientes comenzaron a venir sin negativos y sin diapositivas, y en su lugar traían ficheros digitales. La pregunta era clara: ¿qué hacemos si no tenemos negativo?

En primera instancia el sector lo solucionó con lo que se llamaba proceso de filmación, que no consistía en otra cosa que en volver a hacer analógica la imagen digital pasándola a un negativo. Se trataba de un proceso muy caro y en el que había una inevitable pérdida de calidad, pero entonces ¿por qué razón los clientes insistían en traer un fichero digital?

Era evidente que en aquellos años todos los procesos vinculados a la captura, tratamiento e impresión fotográfica estaban –como mínimo– muy descompensados en lo que se refiere a su evolución en el tiempo. El tratamiento digital de la imagen ofrecía posibilidades inmensas a los arte-finalistas, montadores y creativos. Photoshop ya empezaba a asomar la cabeza y el abaratamiento en la creación y lanzamiento de las campañas publicitarias eran notables. Sin embargo, la captura de la imagen y la impresión todavía se tenían que hacer en analógico con lo que se daba una situación que ahora veríamos casi como absurda: el fotógrafo disparaba en analógico, a continuación se escaneaba la imagen para su tratamiento en formato digital, y finalmente se llevaba a imprimir en un proceso en el que previamente debía de ser convertida de nuevo a analógico mediante la filmación.

La ineficiencia de este complejo proceso junto con los costes derivados hacían prever que pronto aparecerían las innovaciones tecnológicas que sorteasen los sucesivos cambios de formato. Tenían que aparecer cámaras digitales para fotógrafos, así como impresoras capaces de imprimir directamente desde el fichero digital. Lumennet fue el primer laboratorio en España que se dio cuenta de lo que estaba por venir, pero ya teníamos una trayectoria.

 

ANTES DE LA LAMBDA

Antes de la Lambda en Lumennet ya teníamos experiencia en la implantación de tecnologías innovadoras que permitiesen ahorrar costes sin perder calidad, e inclusive incrementándola en muchos casos.

Lumennet nació como laboratorio fotográfico en 1984 (en aquel momento como Lumen) enfocado en la impresión fotográfica, pero todavía en pequeño formato. En aquellos años trabajábamos principalmente con estudios de publicidad que necesitaban soluciones para presentaciones y elaboración de másteres antes de enviarlos a la imprenta.

Sin embargo, pronto empezamos a dirigirnos a clientes con necesidad de mayores tamaños y comenzamos a implantar innovaciones que acelerasen los procesos de revelado e impresión. Entre 1985 y 1986 ya disponíamos de procesadoras para imprimir tamaños medios y fuimos de los primeros en ofrecer el material Cibachrome.

Más arriba comentábamos que tradicionalmente se había necesitado de un negativo para poder llevar a cabo una impresión. Esto obligaba a que si un cliente venía con una diapositiva esta tenía que ser convertida a negativo mediante el proceso químico RA4, que tenía como paso intermedio obligado la creación de un internegativo, con la consecuente pérdida de calidad en la imagen. Al igual que después haríamos con la LAMBDA para saltarnos las conversiones de digital a analógico, con el Cibachrome conseguíamos evitar tener que pasar por el internegativo, imprimiendo directamente de diapositiva a papel.

A la vista estaba que ofrecíamos la mejor calidad de impresión del momento, y es que al ofrecer soluciones y tamaños de impresión más grandes comenzaron a llegar los primeros fotógrafos para que nos hiciésemos cargo de la impresión de sus fotografías. En aquel momento apostamos definitivamente por trabajar con un proceso de laboratorio industrial, nos hicimos con procesadoras de mayor tamaño y dirigimos nuestros servicios a las grandes marcas que tenían necesidades para el punto de venta.

Nos situamos entre finales de los ochenta y principios de los noventa. Nuestros clientes nos demandan soluciones de impresión gran formato para sus tiendas y stands, y nos traen sus imágenes en ficheros digitales… No sabemos su nombre, ni siquiera si existe, pero hay encontrar una máquina que solvente estas dos necesidades.

 

BUSCANDO LA LAMBDA 130

Ahora es fácil explicar el camino que ha seguido la digitalización en el mundo de la fotografía, pero lo cierto es que en aquel momento fuimos los primeros en España en empezar a buscar soluciones digitales para nuestro sector. En 1990, cuatro años antes de que se empezase a comercializar la LAMBDA, nosotros ya estábamos buscándola por todos lados.

En 1992 tuvimos noticias de que Durst, una compañía radicada en el norte de Italia, especializada en la creación de maquinaria para impresión en todo tipo de superficies, estaba trabajando en una máquina que era capaz de imprimir fotografía directamente desde un archivo digital garantizando la mejor calidad del momento. Llegamos a ver un prototipo, pero en aquel momento estaba todavía en fase de desarrollo y los resultados eran preliminares.

Dos años más tarde, en Colonia, durante la Photokina, vimos la máquina de nuevo, ya con pruebas reales y nos llevaron a un laboratorio alemán para verla en funcionamiento. Acabó por convencernos, era la máquina que necesitábamos. La calidad de la imagen era –y sigue siendo– excelente, abarataba y aceleraba los procesos ya que por fin evitábamos el paso de la filmación y tenía la capacidad de imprimir gran formato.

Por supuesto había un detalle importante que había que tener en cuenta, era una máquina carísima comparada con las inversiones que hacíamos en aquella época; pero la oportunidad estaba ahí, éramos los primeros y el mundo se dirigía a toda velocidad hacia la digitalización. Tenía que funcionar.

Han pasado más de 20 años, y de manera retrospectiva se puede decir que fue un momento decisivo no sólo para nuestro laboratorio sino para la impresión digital en España. Durante dos años fuimos los únicos en el país en ofrecer esta tecnología, con una acogida extraordinaria entre los clientes que llegaron y los que ya formaban parte de nuestra cartera.

En los años anteriores nos habíamos consolidado rápidamente como un laboratorio fotográfico que trabajaba bien y cuidaba al cliente, pero a partir de 1996 podemos decir que la LAMBDA nos convirtió en un laboratorio único.

 

Y DESPUÉS DE LA LAMBDA ¿CUÁL ES EL FUTURO DE LA IMPRESIÓN DIGITAL FOTOGRÁFICA?

Las cotas de calidad alcanzadas hoy en la impresión son altísimas; por ello en Lumennet estamos convencidos de que el sector camina inexorablemente hacia el estrechamiento total en la relación con el cliente. Ya no se trata sólo de imprimir imágenes, sino de involucrarse en los proyectos para ofrecer soluciones completas a necesidades concretas.

Si quieres que hablemos de las soluciones exclusivas que ofrecemos a nuestros clientes potenciales, entre los que destacan grandes marcas, interioristas y fotógrafos profesionales, suscríbete por favor a nuestra lista de correo.

Únete a nuestros lectores

Suscríbete a nuestra lista de correo y únete a los directores de marketing, creativos, interioristas y fotógrafos que ya nos siguen.

A finales de mes te enviaremos un email con los últimos artículos publicados y un adelanto de los contenidos que están por llegar. De vez en cuando te enviaremos invitaciones o entradas de los eventos en los que participamos por si te interesa asistir.