Fotografía

Qué es Fine Art Printing

En el mundo de la impresión fotográfica y el diseño es habitual escuchar hablar del Fine Art Printing o Arte Final. Lejos de tener un significado unívoco este concepto suele generar bastante confusión entre los profesionales relacionados con el mundo de la comunicación visual. Incluso fotógrafos consolidados parecen tener dificultades para utilizar el término con propiedad y muchas veces lo usan para intentar explicar de manera un poco vaga que su obra se proyecta con una clara vocación artística.

Como impresores nos encontramos por parte de clientes con varios usos incorrectos del término que se repiten frecuentemente y que podemos enumerar en la siguiente lista sobre lo que no es Fine Art Printing:

  • no es impresión fotográfica gran formato
  • no es impresión fotográfica en blanco y negro
  • no es un género fotográfico por sí mismo
  • no es fotografía artística destinada a ser aceptada dentro del mundo de las bellas artes; o al menos no es sólo eso.

En efecto, por su traducción literal la fotografía Fine Art está vinculada directamente al mundo de las bellas artes. Sin embargo el concepto se extiende en tres dimensiones distintas, dos de naturaleza más técnica y una tercera que entronca con lo que es -o lo que debería ser- la esencia de la fotografía. Veamos cuáles son:

Lo que hace el artefinalista

Desde una primera perspectiva totalmente técnica, el arte final tiene que ver con el trabajo que realiza el impresor para que la pieza se haga realidad tal y como fue concebida por su autor. Esto incluye todo el proceso de revisión, modificación y preparación del fichero de la imagen dejándolo listo para enviar a la impresora. Estamos hablando de comprobar modos de color, dimensiones, resolución, maquetación de textos, etc…

Existe cierta polémica en torno al trabajo del artefinalista respecto al del fotógrafo y/o diseñador original de la obra. Muchos consideran que el archivo debería llegar ya revisado en el momento de su entrega al impresor; al no ser así relega al artefinalista a la posición de un diseñador técnico que se encarga de revisar la parte ingrata del proceso creativo que el artista original no ha querido realizar.

Lo cierto es que nosotros creemos que hoy en día la figura del artefinalista es imprescindible en un laboratorio fotográfico que pretende ofrecer un servicio de calidad. El fotógrafo no tiene por qué conocer todas las posibilidades de impresión que ofrece el laboratorio, con lo que una buena comunicación entre ellos y el trabajo del artefinalista hará que la foto quede impresa en las mejores condiciones.

Una copia fotográfica realizada bajo determinados criterios de calidad

En una segunda acepción situada en un punto intermedio entre aspectos técnicos y artísticos, entendemos que una copia fotográfica es considerada Fine Art cuando reúne ciertas características que la definen por su calidad. En este caso ya no nos referimos a un proceso de trabajo, sino a unos criterios que hacen que la copia entre en una categoría de excelencia.

A este respecto el criterio fundamental es que la copia reproduzca fielmente su origen (archivo digital, negativo o diapositiva) sin pérdida de calidad. Hoy en día es mucho más fácil conseguir esto si lo comparamos con la pérdida de información inevitable que se producía en la era analógica al pasar del negativo al papel con la ampliadora.

Un segundo criterio imprescindible en el Fine Art Printing es que el papel utilizado tenga la calidad necesaria para aguantar décadas sin que la imagen se deteriore. Entre las características más importantes que tienen que tener está la resistencia a la luz y ser un papel libre de ácidos.

Por otro lado, existen nuevas formas y soportes para conseguir calidad fotográfica Fine Art sin utilizar necesariamente procesos fotográficos. Sin ir más lejos, el Duraprint es un material que consigue grandes resultados de calidad y durabilidad de la imagen imprimiendo directamente sobre soportes no fotográficos como maderas y aluminios.

Fine Art Printing es la esencia de la fotografía

Llegamos a la tercera y última acepción de Fine Art Printing. Se trata quizás de la definición más bonita y menos técnica de todas, ya que atiende a una concepción artística y filosófica de la fotografía.

Según explica el fotógrafo Nick Carver en el vídeo que os dejamos para acabar, la copia Fine Art es aquella que ha sido capturada, impresa y montada cuidadosamente con la firme intención de ser expuesta y colgada en una pared. ¿Y no es esa la esencia de la fotografía? Siempre lo decimos, una foto no tiene sentido hasta que no está expuesta.

Si tenéis tiempo dedicad los diez minutos que dura el vídeo para descubrir cómo es un proceso casi artesanal de impresión fotográfica Fine Art, Nick Carver aporta varias ideas interesantes. Nosotros nos quedamos con esta que desarrollaremos la semana que viene en una publicación en la que varios interioristas han elegido una fotografía en la decoración de un espacio: “Una buena impresión fotográfica Fine Art debe acentuar la belleza de un espacio más que imponerse sobre él”.